Natalia M. gestiona 45 viviendas en Cádiz. 22 propietarios distintos. Antes de Rentee, cada cierre de mes era una odisea: empezaba el viernes a las 18:00 y acababa el domingo a media tarde, descontando interrupciones para comer. La frase con la que llegaba a Rentee era esta: "no me da la vida para captar más propietarios porque cada mes me como un fin de semana cuadrando lo que ya pasó".

Qué hacía antes

Sacaba el extracto del banco. Abría tres Excel paralelos. Iba reserva a reserva imputando ingresos, descontando comisiones de Booking, restando los gastos de limpieza y suministros de cada vivienda. Después generaba un PDF a mano para cada propietario, con sus 8 o 12 reservas del mes. Y por último mandaba los 22 emails. Cuando el día 5 algún propietario llamaba pidiendo aclaración, volvía a abrir los Excel para reconstruir.

Qué hizo el cambio

Conectó su Avaibook a Rentee como PMS. Vinculó su cuenta bancaria vía PSD2 con autenticación SCA. Subió la lista de propietarios y los porcentajes de comisión pactados. Setup total: 45 minutos.

El primer cierre con Rentee

Día 1 a las 9:00. Natalia abre Rentee y ve el dashboard del cierre de marzo: 47 reservas conciliadas, 8.430 € de ingresos brutos, 1.205 € de comisiones, 2.140 € de gastos imputados por vivienda. Las 22 liquidaciones están preparadas, en PDF, con su marca. Revisa tres por encima, cambia un par de notas, y le da al botón "enviar todo".

5 minutos. 22 emails con PDF firmado. Cero llamadas la primera semana del mes.

El efecto colateral

Natalia recuperó diez horas a la semana. Las usó para hacer prospección: visitó dos zonas nuevas, captó cuatro propietarios más en dos meses. Cuatro propietarios extra a 9,90 €/vivienda son tirones decentes de MRR, pero la cifra real es otra: recuperó su domingo.

Si tu cierre se parece al de Natalia antes de Rentee, hablemos. Si quieres entender cómo encadenar el proceso punta a punta, te interesa leer cómo automatizar el envío de liquidaciones al propietario y los errores de conciliación bancaria al cerrar el mes.